Macarons

Paris, principio del siglo XVI. Catalina de Medicis y sus chefs pasteleros llegan a Francia. No sospechan que la receta que llevan con ellos desde Italia, se convertiría en el siglo XX en una de las delicias mas exclusivas:
Los Macarons.

Al final del siglo XVIII, dos monjas benedictinas de Nancy comenzaron a hornearlas y venderlas cuando su orden fue disuelta por la revolución francesa. En esa época eran una simple versión que combinaba almendras, huevos y azúcar, sin ninguna variedad de sabores. Es solo a mediados del siglo XX que Pierre Desfontaines, primo de Louis Ernest Laduree, tuvo la idea de juntar dos de estas tapas y rellenarlas con sabrosas ganaches. Así nacieron los Macarons como los conocemos hoy: crocantes por fuera, tiernos por dentro, con su característico collar y sus atractivos colores.

Actualmente en Paris son considerados la mayor exquisitez de los dulces franceses por la calidad de sus ingredientes y la complejidad de su cocción, colocándolos a la altura del caviar y del champagne. Hoy, “Les Macarons de Paris” llega a Buenos Aires para formar parte de esta historia y para deleitarlos con el original sabor parisino.

  • Chocolat (chocolate)
  • Citron (limón)
  • Fraise (frutilla)
  • Noix de coco (coco)
  • Orange (naranja)
  • Paris (arándanos)
  • Pistache (pistacho)
  • Sacre coeur (chocolate blanco)
  • Tango (dulce de leche)
  • Vainille (vainilla)
  • Café (café)